Cómo relacionarme con mi familiar con Trastorno de Personalidad Límite (TLP) 1

No es fácil para una persona con TLP relacionarse con el mundo. La intensidad con la que viven sus emociones y sus vínculos, la inestabilidad emocional que experimentan y sus conductas frecuentemente impulsivas resultan problemáticas para sí mismos/as y para los lazos que crean.

El TLP es uno de los patrones de personalidad disfuncional más comunes que podemos encontrar en la población y uno de los más complicados de trabajar a nivel terapéutico: alta tasa de abandono, expectativas demasiado elevadas sobre el «poder» del psicólogo en el cambio, idealización del proceso (y su posterior devaluación cuando el curso seguido no satisface las mencionadas expectativas), etc.

Pero, además, también es una experiencia complicada para las personas del entorno. Familiares, amigos, parejas… Todos ellos y ellas se pueden ver inmersos en una vorágine de dinámicas poco saludables si no se cuenta con los recursos adecuados para establecer una de las cosas que más necesita una persona con este diagnóstico: límites sanos.

En el artículo de hoy trataremos de proporcionar algunas claves sobre cómo relacionarme con mi familiar con Trastorno de Personalidad Límite sin olvidar que, en la mayoría de ocasiones, la ayuda y orientación de un experto nos puede resultar de gran utilidad (tanto a nivel de abordaje del sistema como a nivel de trabajo individual).

Cómo relacionarme con mi familiar con Trastorno de Personalidad Límite (TLP) 2
Persona con TLP

Cómo relacionarme con mi familiar con TLP

  • Trata de no usar calificativos de su conducta. En general, las personas nos sentimos «atacadas» con relativa facilidad cuando alguien nos señala los errores, pero esto ocurre de forma particularmente acentuada en una persona con TLP, que no sólo duda de sus relaciones sino que también cuestiona de forma constante su propia identidad (capacidades, fortalezas, recursos, generalmente con una valoración a la baja). Si tenemos que hacer una apreciación de algo que ha sucedido con nuestro familiar/pareja/amigo/a con este diagnóstico, mejor hablar de cómo nos hemos sentido con el proceso hablando en primera persona.
  • En la medida de lo posible, anticípate. Al igual que haríamos con un niño cuando vemos asomar una rabieta, es interesante que podamos anticiparnos a episodios de comportamiento «críticos» por parte de nuestro ser querido. Además, es fundamental que podamos transmitirles también esta información a ellos/as para que puedan hacer una auto-identificación más rápida y esto pueda evitarnos ciertas escaladas de conflicto.
  • Acuerda cómo frenar las discusiones. Una vez llegados al punto de conflicto (cuestión que, por otra parte, es lógica y esperable en cualquier relación humana), es de especial relevancia que se establezca un «protocolo» para frenar la escalada. Este «protocolo» debe consensuarse en un momento de calma y es crucial que exista una reevaluación después de cada episodio de «choque», dado que no sólo nos ayuda la retroalimentación crítica sino también las valoraciones de aquello que hemos gestionado de forma adecuada (tanto como persona con TLP, como a su familiar).
  • Expresa todo aquello con lo que no estás de acuerdo, y permite que la persona se exprese también (desde la asertividad).
  • Refuerza sus logros y cambios. Tenemos una «fea» costumbre de sólo observar aquellas cosas que nos dañan, pero a las personas como entidad global y a los pacientes con TLP como particular les ayuda mucho que su entorno valide y reconozca los esfuerzos que hacen por modificar sus patrones de conducta.

Si conoces a alguien con TLP, necesitas ayuda para gestionar las dinámicas de la relación con una persona con este diagnóstico o tú mismo/a te identificas con este perfil, en Dopsi podemos ayudarte.