Un boxeador entrenando

Desirée Vila y su ejemplo de resiliencia.

Puede que a muchos no os suene el nombre de la protagonista de esta entrada, y posiblemente otros muchos acabéis de conocerla después de su reciente aparición en La resistencia, el programa de David Broncano, como es nuestro caso. Desirée Vila es una joven gimnasta acrobática que sufrió la amputación de una pierna con solo 16 años. Sin embargo, la joven no renunció a su pasión y en la actualidad, reconvertida en atleta paralímpica y escritora nos ofrece uno de los mejores ejemplos de resiliencia que podemos encontrar en los medios.

¿Qué es la resiliencia?

Tras un evento negativo importante, como puede ser el fallecimiento de un ser querido, la pérdida de nuestro patrimonio, un diagnóstico médico o un cambio repentino en nuestra vida, habitualmente se produce una reacción emocional y cognitiva marcada por la incertidumbre, la duda y el pesimismo. Sabemos que debemos buscar soluciones a nuestro problema, pero parece como si hubiera personas que salieran reconstruidas y fortalecidas de dichos eventos negativos.

Ya en el Siglo XIX, Friedrich Nietzsche acuñó la archiconocida frase “Lo que no me mata, me hace más fuerte”, que podríamos entender como la base de la resiliencia.

Si tuviéramos que elegir nuestro fenómeno psicológico favorito, probablemente sería este. La resiliencia se entiende como la superación de uno o varios eventos traumáticos de forma activa y asertiva, buscando un crecimiento o un desarrollo y evitando caer en procesos negativos como la autocompasión o la desesperanza. Este proceso genera nuevas estrategias de afrontamiento, mejorando la capacidad de adaptación y superación tras el evento traumático.

Todo esto puede parecernos cuñadismo, psicología barata o el resumen de un libro de autoayuda, pero existen multitud de estudios sobre este proceso, y si lo analizamos de forma más profunda podremos llegar a la conclusión de que se trata de una capacidad innata tanto en el ser humano como en la mayoría de seres vivos de nuestro planeta, pero estamos acostumbrados a llamarla adaptabilidad y aprendizaje.

Varios autores han destacado la manifestación biológica del estrés y la resiliencia en el funcionamiento cerebral, indicando que ante estresores ambientales, se activan ciertas áreas del cerebro, entre las que se encuentran la amígdala, responsable de los procesos de vigilancia y alerta, y el hipocampo, responsable del almacenamiento de recuerdos.

Los principales responsables de esta activación son el cortisol y las catecolaminas, que como ya vimos, se segregan tanto ante estresores y acontecimientos negativos (una discusión, un enfrentamiento o una agresión sexual) como ante actividades excitantes, como ver una película de terror, visitar un parque de atracciones o el ejercicio físico.

¿Cómo se entrena la resiliencia?

Aunque pueda parecernos que este fenómeno es propio de gente con una capacidad sobrehumana, como Nelson Mandela o Stephen Hawking, no debemos pasar por alto la infinidad de casos que nos rodean en nuestro día a día: Parejas que se esfuerzan por mejorar su relación, personas que buscan trabajo después de haber perdido sus puestos, deportistas que tratan de mejorar su rendimiento después de una lesión o estudiantes que trabajan para pagar sus estudios.Dos atletas paralímpicos entrenando

Todos tenemos la capacidad de ser resilientes, pero también podemos mejorarla mediante una serie de pautas muy sencillas:

1. Realizar ejercicio físico.

Si tenemos en cuenta el papel del cortisol y las catecolaminas, no nos resultará tan sorprendente que muchos de los ejemplos más famosos de resiliencia vengan de parte de deportistas. El deporte fomenta la resistencia a estas hormonas, ya que es un estresor natural con inicio y fin, lo que significa que si lo practicamos de forma habitual, estaremos enseñando a nuestro cuerpo y nuestra mente, que todo estresor tiene un momento de inicio y un momento de finalización, mejorando nuestra adaptabilidad.

2. Aprender a cuidarse.

Disponer de tiempo de calidad para nosotros mismos es imprescindible, ya que a la hora de enfrentarnos a eventos negativos necesitaremos poder contar con todas nuestras facultades y capacidades para poder disponer de todo nuestro repertorio. La meditación, la lectura o cualquier actividad que disfrutemos y nos ayude a relajarnos mejorará nuestras capacidades de adaptación.

3. Practicar psicología positiva.

La psicología positiva es una de las mejores alternativas a la hora de entrenar la resiliencia. Esta rama de la psicología se centra en potenciar nuestros aspectos positivos y fortalezas, mejorando la capacidad de adaptación al entorno, la de superación y el autoconcepto. En un post anterior ya os dejamos Nueve técnicas de psicología positiva que os ayudarán a ponerla en práctica de forma sencilla y efectiva.

Si nos fijamos en el comportamiento de Desirée en su entrevista para la resistencia podremos ver varios ejemplos de estas técnicas puestas en práctica. El sentido del humor, la positividad, la gestión emocional…

4. Mantener un grupo social de apoyo.

Desirée enfatiza que desde el primer día tras la operación algunos de sus amigos y compañeros ya hacían bromas relacionadas con su tragedia. Aunque el sentido del humor es importante, la parte clave se encuentra en el mantenimiento de la normalidad. No debemos tener miedo a apoyarnos en los demás en momentos de dificultad o cambio, ya que conseguiremos acostumbrarnos a contar con ellos, transmitiéndonos una sensación de seguridad que antes no teníamos.

5. Empatizar y ayudar a los demás.

De la misma forma en que enfatizábamos la importancia de pedir ayuda a los demás, igual de importante es saber proporcionarla. Si nos acostumbramos a ayudar a los demás, estaremos tomando parte en un aprendizaje en el que la conducta social natural ante este tipo de situaciones es de ayuda y apoyo, lo que repercutirá positivamente en nuestras relaciones sociales y nos permitirá ser más capaces de pedir y recibir ayuda, además de mejorar nuestro autoconcepto.

 

Lo mejor que podemos aprender del comportamiento de Desirée es que muchas veces no podemos evitar caer en paternalismos y conductas excesivamente protectoras con gente a la que consideramos vulnerable, siendo la única función de esta conducta la de sentirnos mejor con nosotros mismos. Que Desirée haya podido evitar esto ha sido la causa de que en la actualidad se encuentre menos de ocho segundos por debajo de la marca récord del mundo del atletismo femenino, Florence Griffith Joyner (10’49 segundos).

Summary
Desirée Vila y su ejemplo de resiliencia.
Article Name
Desirée Vila y su ejemplo de resiliencia.
Description
La resiliencia es un proceso psicológico que nos empuja a salir reforzados de una situación traumática. Os presentamos el ejemplo de Desirée Vila.
Author
Publisher Name
Dopsi. Psicólogos en Valencia a domicilio y en gabinete.
Publisher Logo