mediación familiar en Valencia

Mediación familiar en Valencia: Problemas familiares más comunes

Como centro de psicología en valencia, esta semana queremos dedicar el artículo de nuestro blog a nuestro servicio de mediación familiar en Valencia.

mediación familiar ValenciaLa familia es una estructura social básica, presente desde el momento de nuestro nacimiento y que en la mayoría de ocasiones nos acompaña toda la vida. Es el primer grupo social con el que tenemos contacto y desempeña un rol fundamental en el aprendizaje y posterior desarrollo de factores tan importantes como las normas sociales, la personalidad, la asertividad, la autoestima o la confianza que tenemos en nosotros mismos y nuestras capacidades. La familia nos enseña desde nuestros primeros días a relacionarnos con otros seres humanos, lo que está socialmente aceptado y lo que no.

El efecto que tiene el contexto familiar en el desarrollo humano ha sido estudiado y comprobado en innumerables ocasiones, y por norma general es uno de los factores más importantes cuando tratamos de averiguar cómo se desarrollará un individuo. Si el entorno familiar es bueno, aumentan dramáticamente las posibilidades de lograr nuestras metas y objetivos, mientras que un entorno negativo suele asociarse con menor satisfacción con la vida, problemas sociales y peor estado de salud física y psicológica.

Por lo tanto, resulta imprescindible tratar de generar un contexto apropiado para que nuestros hijos puedan desarrollar sus capacidades y potenciar los aspectos que les ayuden a llevar la vida que elijan, algo en lo que un especialista en mediación familiar podrá ayudarle. Todos los padres se enfrentan a multitud de cambios y retos hasta ahora desconocidos cuando llega el primer hijo, pero a continuación detallaremos los más comunes.

Desacuerdo educacional.

mediacion familiar valenciaSi pensamos en nuestros padres, la mayoría de nosotros podremos identificar este problema de forma casi automática. Casi siempre existe una figura principalmente autoritaria y otra más flexible. En casos extremos estas figuras se identificarían con uno de los padres teniendo un estilo prácticamente dictatorial e inflexible, con respuestas del tipo “Porque yo lo digo” y otro con un estilo educacional demasiado laxo, incapaz de generar ningún tipo de autoridad y habitualmente cediendo a los deseos de los hijos. Estos desacuerdos generan inseguridad en los pequeños, que no llegan a comprender por qué hay normas que a veces se aplican y otras veces no, y son fuente casi inagotable de discusiones entre los progenitores.

Cabe destacar que ninguno de los dos estilos en su forma más extrema es beneficioso para los hijos, puesto que para aprender a relacionarse y acatar las normas del hogar necesitan percibir las normas como estables y congruentes, que puedan ser comprendidas, interiorizadas y más tarde extrapoladas a su relación con la sociedad en su conjunto.

Es necesario alcanzar un acuerdo en el estilo educacional que se quiere implantar en el hogar y respetar las diferencias entre ambos padres para alcanzar un estilo que refleje los pensamientos y valores de ambos, que posteriormente se transmitirán a sus hijos.

El tiempo y la sobrecompensación.

Dedicar tiempo a nuestros hijos en la sociedad actual en la que habitualmente trabajan ambos padres puede resultar complicado y a veces parecer una tarea prácticamente imposible, por lo que si no somos capaces de compaginar la vida laboral y familiar podemos generar sentimientos y cogniciones negativas de cara a nuestro desempeño como padres.

Para mucha gente es habitual tratar de compensar esta situación con regalos materiales o que dependen de una aportación económica, pero debemos tener en cuenta que “El dinero no puede comprar el amor”. Esta frase es especialmente cierta cuando se tiene en cuenta que muchos padres extreman su estilo educativo bajo la percepción de que el tiempo que pasan en casa se tiene que notar. Un padre autoritario extremo habitualmente se centrará en lo que sus hijos no han estado haciendo bien y tratará de imponer su autoridad, dejando de lado el interés en el estado de ánimo y los logros de su hijo, mientras que un progenitor de estilo extremadamente laxo intentará evitar las normas y castigos creyendo que de esa forma sus hijos no lo verán como algo negativo, olvidando que para que exista un aprendizaje, se necesitan normas.

Solventar este problema puede ser de lo más complicado a lo que se enfrenten unos padres, pero aunque dispongan de poco tiempo para dedicar a sus hijos, siempre es imprescindible que no se centren en un único aspecto del desarrollo mientras desatienden sin darse cuenta los demás.

Falta de comunicación.

Este es quizás el problema que más nos encontraríamos si nos dedicáramos a elaborar una lista de los conflictos más comunes en la terapia de mediación familiar, y sin lugar a dudas puede resultar uno harto complicado de resolver sin ayuda externa, ya que estos patrones de conducta suelen tender a enquistarse y no es para nada insólito que alguno de los miembros de la familia se nieguen a realizar un cambio o crean que la situación es imposible de resolver porque no ven capaces a los demás de cambiar.

Los problemas derivados de esta situación son numerosos. Las discusiones, tanto entre progenitores como entre padres e hijos se vuelven habituales y normalmente cuentan con un componente de furia más alto debido a la sensación de que algunas de las necesidades no están cubiertas y de que el vínculo se encuentra en mal estado. Los hijos habitualmente caen en conductas disruptivas para llamar la atención de los padres, muchas veces súbitamente y sin darse cuenta de por qué, y la relación de pareja se desestabiliza.

Es muy importante contar con espacios en los que comunicarse en familia, debatir normas y sensaciones y preocuparse por las necesidades y estado emocional de los demás miembros.

Realizar una buena labor en la generación de un entorno positivo, agradable y que beneficie a todos los miembros de la familia es un camino lleno de baches y en el que abundarán los errores, pero mientras seamos capaces de mantener una base sólida y preocuparnos por solucionar los problemas que se presenten de forma activa y flexible, seremos capaces de enfrentarnos a todos los retos que se nos presenten en esta aventura.

Esperamos que este artículo os haya resultado cuanto menos interesante. Si además os ha servido para despejar alguna duda…mucho mejor. En cualquier caso, en Dopsi, estamos a vuestro servicio para resolver cualquier cuestión relacionada con los típicos problemas de mediación familiar en Valencia que surgen en la mayoría de familias.

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