acoso escolar en Valencia

¿Problemas de bullying?

acoso escolar en ValenciaSi sufres cualquier tipo de acoso, en Dopsi queremos recordarte que no estás sol@ y que contamos con profesionales especializados en tratar casos de acosos escolar en Valencia, que pueden ayudarte. Pero veamos qué es el bullying y cómo podemos hacerle frente.

Las personas somos seres dados a la relación con otras personas. Nuestra existencia se da con los otros y tiene sentido por la interacción con otras personas. Lo que nos ocurre, sucede en el contacto con los que nos rodean, y ello define quiénes somos y cómo interactuamos con los demás.

A lo largo de nuestra vida atravesamos diferentes fases en la relación con los grupos sociales de referencia con los que nos identificamos y a los que pertenecemos.

En la adolescencia, la individualidad se ve contenida y, en cierto modo, enmascarada, por la idiosincrasia del grupo social en el que nos incluimos. Nuestras actuaciones, pensamientos y actitudes se rigen por las leyes de funcionamiento no escritas del grupo, por lo que se premia la despersonalización y se castiga la diferenciación.

La salida del instituto, con su correspondiente llegada a la universidad, ciclos formativos superiores o, directamente, a la vida laboral, supone un cambio en la relación con el grupo que nace del contacto con otras personas cuya idiosincrasia (en parte también dada por su grupo social de pertenencia) es entre sí distinta y permite con mayor flexibilidad la expresión de la individualidad.

Este cambio supone la ruptura con el pensamiento uniforme y el nacimiento de un deseo de diferenciación con respecto a los propios deseos, pensamientos y actitudes que permitirá un mayor crecimiento de la persona en la medida en que pueda expresarlos libremente y sean acogidos desde el respeto y la aceptación.

¿Qué ocurre con el bullying?

“Un estudiante es agredido o se convierte en víctima cuando está expuesto, de forma repetida y durante un tiempo, a acciones negativas que lleva a cabo otro estudiante o varios de ellos o ellas. Se produce una acción negativa cuando alguien, de forma intencionada, causa un daño, hiere o incomoda a otra persona” (Olweus, 1986 y 1991).

El bullying o acoso escolar es un tipo de “persecución” que se da cuando un grupo social claramente integrado, con componentes de características similares y diferenciado del resto, señala a las personas diferentes a dicho grupo y decide aislarlas.

Este aislamiento se puede producir de muchas formas, que se mueven en un amplio rango entre el maltrato físico y el psicológico.

Numerosos estudios demuestran que, entre chicos, el maltrato tiende a ser de tipo físico: acorralar, golpear, dar patadas y/o puñetazos, mientras que, entre chicas, el maltrato suele ser más de tipo psicológico y verbal: amenazas, insultos, chantajes, etc.

Además, recientemente se ha descubierto una nueva modalidad de acoso: el cyberbullying o acoso virtual. Este tipo de acoso es más rápido, más duro y con consecuencias psicológicas mucho más tangibles en la persona que lo sufre (llamadas telefónicas, filtración de vídeos o imágenes, amenazas de personas desconocidas).

Este tipo de comportamientos fortalece al grupo y debilita al “miembro extraño”. En estas personas, que por lo general suelen ser bastante introvertidas, el acoso puede acentuar su introversión y pueden aparecen rasgos de irritabilidad, hostilidad, sintomatología ansiosa y/o depresiva, problemas del sueño, de apetito, y también (en caso extremos), ideación suicida.

El acoso escolar es un tipo de acoso que acaba con la vida de muchos estudiantes cada año, por lo que es un tema que debe tratarse con mucho cuidado para detectar un posible caso y trabajar directamente con la parte acosadora y la acosada.

El bully (acosador/a)

acoso escolar en Valencia - niñasEl acosador o acosadora tiene un perfil psicológico muy marcado. Suele ser el/la cabecilla del grupo, con todo lo que ello implica. Pueden ser uno o varios, pero nunca todo el grupo, ya que hay una clara jerarquía y un marcado liderazgo.

El acosador/a suele ser conocido en la escuela/instituto (popular), da la sensación de que todo el mundo le admira (muchas veces por miedo), diseña la gran mayoría de planes para perseguir al acosado y no suele destacar a nivel estudiantil.

La mayor parte de las veces, el acosador/a tiene problemas de autoestima que se reflejan en su relación tóxica hacia los demás. Este tipo de estilo relacional suele ser un reflejo y un síntoma de problemas que el/la persona experimenta en su seno familiar.

El bullied (acosado)

El cine y las series nos han proporcionado una multitud de ejemplos de chicos y chicas acosados en su entorno escolar por ser claramente diferentes, como ocurre en “Karate Kid” o en “Chicas malas”.

El elegido como víctima, encaja con el chico/a más estudioso de la clase, introvertido, tímido, con baja autoestima y que no participa de ninguna actividad considerada “popular” ni tampoco cuenta con amigos que lo sean.

Se espera de ellos que estén “al servicio” del grupo acosador y, si esto no se da, comienza la persecución.

¿Cómo trabajamos con el acoso escolar?

El papel fundamental contra el acoso escolar lo desempeñan los psicólogos educativos y los profesores que conviven con él. Es a ellos a quienes se han de proporcionar recursos para que puedan trabajar con todas las partes del acoso como un todo y ello facilite el trabajo de aceptación e integración del grupo.

Por un lado, se debe trabajar con la víctima de acoso. A esta persona, chico o chica, hay que facilitarle recursos para que pueda hacer frente a la ansiedad derivada de la situación (mediante técnicas de relajación y de respiración), trabajar sus problemas de autoestima y sus habilidades sociales para que le sea más fácil relacionarse con el grupo, sea o no su grupo de referencia y/o pertenencia, y la asertividad, para poder tener un mayor manejo de la situación y ser capaz de decir NO.

Por otro lado, hay un importante trabajo a realizar con el/la acosador/a. Debemos explorar qué motivos le llevan (junto con el resto del grupo) a relacionarse de esta forma con la persona acosada. Debemos explorar qué rasgos de personalidad pueden estar influyendo y cómo podemos trabajar sus habilidades sociales y empatía para concienciar del sufrimiento que atraviesa la persona maltratada.

Si fuera posible, trabajar con las familias sería idóneo para poder ofrecer recomendaciones y alternativas a conductas problemáticas que se pueden estar dando de alguna forma en el seno familiar y que se reflejan en las relaciones sociales fuera del mismo.

Por último, trabajar en el entorno de la clase en actividades que permitan trabajar las emociones y la empatía (tratar de no culpabilizar, sino de hacer reflexionar) a través de redacciones, películas, juegos, concursos, etc. En esta casuística resulta fundamental validar, premiar y valorar cada pequeño paso que se avance, reconociendo el interés y la buena conducta del grupo en pos de la persona acosada, conforme se dé.

Es importante que las familias, profesores y alumnos estén concienciados sobre la importancia del acoso escolar en las escuelas e institutos.

No hacer nada, es hacer mucho a favor del bullying. Hacer algo, por mínimo que sea, supone dar un paso en su contra.