Las relaciones de pareja son complejas. Como ya sabemos, personas con características diferentes, patrones de comunicación e interacción distintos y aprendizajes diversos se encuentra para iniciar un proyecto conjunto, lo cual no siempre se desarrolla de manera sencilla.

Los conflictos forman parte del día a día de una pareja. Las diferencias que caracterizan a las partes se hacen más o menos presentes en función de la relevancia que, para alguno o ambos, puedan tener ciertos aspectos discrepantes.

El conflicto, en sí, no es una preocupación para los psicólogos. Sabemos que los roces son procesos naturales que se van a dar hasta en las parejas con personalidades más calmadas.

Sin embargo, y al igual que ocurre con otros aspectos comportamentales, para los psicólogos sí es una preocupación el cómo se maneja el conflicto.

Con frecuencia, las faltas de respeto, humillaciones, comparaciones, evasivas, indiferencia y otras formas de “castigo” son aplicadas como forma de resolución de un problema. Estas formas se aplican, en esencia, porque las partes no conocen una mejor forma de proceder, lo que no significa que sean por ello adecuadas o tolerables.

Cuando una pareja entra en dinámicas de resolución del conflicto de este tipo, es cierto que el vínculo entre las partes se va a ver resentido con el paso del tiempo si no se encuentran modos más adecuados de resolver las diferencias existentes.

Es por esta razón que, en ocasiones, alguno de los miembros de la relación (o ambos en consenso) pueden decidir pedir una pausa en la misma, con el objetivo de tomar una cierta distancia con la situación problema y así poder analizar el conjunto de ideas, sentimientos y conductas lejos de un arrebato de ira o frustración.

¿Qué hago si mi pareja me pide un tiempo?

Somos conscientes de que esta petición no siempre se vive de una forma tranquila, dado que puede entenderse como un “principio del fin de la relación, pero no necesariamente tiene que ser así.

Pedir un tiempo a la otra parte puede deberse, precisamente, a la voluntad de entender cómo solucionar un problema de base entre ambos y buscar una forma más adecuada desde la distancia.

Por tanto, y aunque no hay una forma idónea de gestionar los tiempos en las relaciones de pareja, sí existen una serie de cuestiones que pueden resultar útiles en estos procesos:

  1. Respetar la petición de la otra parte. Presionar para resolver el problema cuando una de las partes necesita espacio, sólo lo agravará. Piensa en un perro asustado en un rincón, ¿Cuál es su reacción más probable?
  2. Acordar una pauta de contacto (o de no contacto). Es decir, acotar si es posible la comunicación entre las partes mientras dure ese “tiempo” o si debe estar totalmente ausente (por ejemplo: podemos enviarnos un mensaje al final del día para saber si estamos bien).

Tras un periodo de reflexión, las partes pueden haber llegado a la conclusión de que es mejor separarse, o bien intentar resolver aquellos puntos que les diferencian de una forma más óptima. Por tanto, posteriormente…

  • Delimitar (y consensuar) los problemas de la relación. Las partes deben ser conscientes de las dificultades que experimentan para poder abordarlas. Consensuarlas no significa que ambos/as estén plenamente de acuerdo con ellas, pero sí el hecho de que aceptan que la otra parte percibe que existen.
  • Proponer alternativas. No siempre será necesario acudir a un profesional de la psicología para abordar patrones de conflicto de pareja, porque a veces las partes pueden ser conscientes de sus errores y recibir propuestas de cambio por parte del contrario, siendo esto en muchas ocasiones suficiente.
  • En caso de que no se cumplan las expectativas, consultar con un profesional. La idea es que, allá donde no se ha sabido resolver un problema mediante los recursos con los que cuenta la pareja, se les pueda dotar externamente con herramientas para mejorar su capacidad de gestión y resolución, mejorando el bienestar de la relación a corto y largo plazo.

Si tu pareja te ha pedido un tiempo y encuentras dificultades para manejar las reacciones de ansiedad o preocupación relacionadas con este aspecto, en Dopsi también podemos ayudarte.