Comida ordenada por alguien que sufre trastorno obsesivo compulsivo o TOC.

El trastorno obsesivo compulsivo (TOC) es uno de los catorce trastornos que encontramos englobados dentro de la categoría de trastornos de ansiedad, según la quinta edición del Manual de Diagnóstico Psiquiátrico (DSM-V).

El TOC es un trastorno que se compone de dos elementos fundamentales: la obsesión y la compulsión.

La obsesión guarda relación con pensamientos, impulsos o imágenes que aparecen de forma recurrente y persistente y son percibidos como intrusivos o inapropiados, de manera que provocan en quien los sufre un nivel de ansiedad y malestar muy significativo.

Además, este tipo de pensamientos, impulsos o imágenes no constituyen simples preocupaciones exacerbadas sobre problemas de la vida real y la persona es capaz de reconocer que son un producto de su mente.

Por otro lado, la compulsión hace referencia a los comportamientos o actos mentales que el individuo se ve obligado a poner en marcha con carácter repetitivo y estereotipado, con el objetivo de dar respuesta al pensamiento, impulso o imagen obsesiva o por el hecho de cumplir con ciertas reglas que debe seguir estrictamente, como vimos en el post de compra compulsiva.

La finalidad de llevar a cabo estas conductas o procesos mentales es la prevención, reducción o eliminación del malestar causado por el proceso obsesivo.

Sin embargo, con frecuencia nos encontramos que los comportamientos que se ejecutan con esta finalidad no se conectan de forma realista con el pensamiento o impulso que pretenden neutralizar, o bien resultan claramente excesivos.

¿Qué tipos de trastorno obsesivo compulsivo podemos encontrar?

Aunque existe una gran variedad de TOCs que podemos encontrar, os presentamos algunos de los más comunes:

  • Limpieza: aquellos que lo experimentan, tienen el pensamiento obsesivo y Un hombre con trastorno obsesivo compulsivo de limpieza.recurrente de que están demasiado expuestos a la contaminación y al contagio con el uso de determinados objetos o exponiéndose a determinadas situaciones sociales.

Para evitar dicha contaminación/contagio, suelen emplear guantes o desinfectantes con excesiva frecuencia, lavan sus manos varias decenas de veces al día o tienen la necesidad patológica de mantener la casa libre de microorganismos patógenos.

  • Comprobación: para aliviar su pensamiento obsesivo, estas personas necesitan comprobar constantemente las cerraduras de las puertas, el encendido/apagado de interruptores o electrodomésticos, revisar varias veces el contenido del equipaje para constatar que no han olvidado nada, etc.

 

  • Repetición: en línea con la categoría anterior, son personas cuya necesidad de alivio va ligada a ejecutar la misma acción un número determinado de ocasiones (que no suele ser al azar, sino que tiene una razón de ser para quien lo ejecuta).

Un ejemplo de este tipo de TOC o trastorno obsesivo compulsivo se puede observar a través del personaje de Sheldon Cooper, protagonista de la serie “The Big Bang Theory”:

  • Orden: Muy ligado a la primera categoría, aunque en este caso relacionada con seguir un estricto orden para aliviar su pensamiento obsesivo.

Son personas que necesitan realizar sus tareas siguiendo un proceso muy claramente establecido o que las cosas que les rodean se coloquen/funcionen de acuerdo a una serie de pautas bastante rígidas, como distribución por colores, simetría, tamaño, etc.

¿Con qué otros trastornos o dificultades se relaciona el trastorno obsesivo compulsivo?

El TOC es un trastorno que presenta una alta comorbilidad (se presenta en conjunto) con otros trastornos de ansiedad, como el trastorno de pánico (ya que experimentan un terrible malestar y angustia cuando no pueden seguir sus rituales), el trastorno de agorafobia (miedo a que pueda sucederles algo fuera de su entorno de seguridad, en el que pueden poner en práctica todo su arsenal de compulsiones que les permiten sentirse aliviados) o las fobias específicas (en un momento dado, no haber podido poner en práctica el ritual de comportamiento, por ejemplo, en una persona con TOC de limpieza, puede haberle llevado a desarrollar una fobia a determinado objeto o situación).

Asimismo, es un trastorno que aparece con frecuencia en personas con características de personalidad en las que destaca un nivel extremo de búsqueda de perfeccionismo, ya que en muchas ocasiones esta búsqueda puede convertirse en un pensamiento obsesivo para el que se acaba encontrando una compulsión que lo reduzca o alivie (p.e. colocar los zapatos en una línea completamente recta, llevar la raya del pantalón en total simetría, e incluso colocar los ingredientes de un plato de cocina en un orden determinado y estricto para ser cocinados y/o comidos).

También se puede encontrar en numerosas ocasiones el TOC en personas que sufren algún tipo de trastorno de alimentación, ya que, por ejemplo, los rituales de atracón y vómito se convierten en algunos casos en un patrón de obsesión-compulsión.

Entonces, ¿las personas muy ordenadas sufren TOC?

No, se puede ser muy ordenado y mantener una organización de una habitación o un área de trabajo sin padecer un trastorno obsesivo compulsivo.

La delgada línea que separa la búsqueda y el placer por el orden del TOC tiene que ver con los criterios diagnósticos que hemos mencionado en el primer apartado de este artículo.Una mujer con trastorno obsesivo compulsivo de orden.

La persona con trastorno obsesivo compulsivo necesita patológicamente aliviar a través de su conducta el pensamiento o imagen que mantiene de forma obsesiva, por eso se encuadra dentro de los trastornos de ansiedad.

Este pensamiento o imagen mental le provoca una angustia terrible, y por esa razón pone en marcha un protocolo de actuación que es capaz de reconocer como excesivo e, incluso, irracional.

Además, el TOC provoca un malestar clínico significativo, ya que la persona que lo padece emplea más de una hora al día en su rutina de pensamiento-acción y, asimismo, interfiere de forma notable en su rutina diaria, ya que no puede proceder con normalidad ni a nivel individual, ni tampoco en sus relaciones laborales y/o sociales.

Así pues, si eres una persona muy ordenada/organizada, pero la falta de orden no te supone ningún tipo de malestar, ni tampoco supone una interferencia o dificultad en tu funcionamiento cotidiano para contigo y con los demás, entonces parece que cumples con los criterios para ser, simplemente, una persona muy ordenada.

¿Cómo se trabaja el trastorno obsesivo compulsivo?

El TOC tiene diferentes formas de abordaje en función del nivel de “gravedad” evaluada en el paciente (referente al nivel de dificultad/interferencia para funcionar con normalidad) que se presenta con estas características.

Así, el primer paso será evaluar, en colaboración con un psiquiatra, la necesidad o no de acompañar el proceso terapéutico de un tratamiento farmacológico dirigido a mitigar los efectos de una elevada ansiedad en presencia del pensamiento obsesivo.

Una vez determinado si el tratamiento farmacológico se requiere o no para un paciente concreto, es momento de explorar las posibles opciones de tratamiento psicológico que podemos aplicar.

En función de la corriente de terapia a la que se adscriba el psicólogo en Valencia, el tratamiento se desarrollará de una forma u otra, aunque siempre con el mismo objetivo: romper la relación entre la obsesión y la compulsión, consiguiendo un nivel de flexibilidad mental que le permita funcionar de forma normal y evitando los niveles de malestar experimentados hasta el momento.

Por tanto, una corriente de terapia como la cognitivo-conductual consistirá en una exposición progresiva al pensamiento o imagen obsesivo, tratando de impedir que se pueda desarrollar la conducta compulsiva de evitación, de manera que se rompe la cadena de refuerzo.Una calzada que molestaría a alguien con trastorno obsesivo compulsivo.

Este tratamiento ha demostrado ser muy eficaz, sobre todo cuando terapeuta y paciente aceptan los niveles de ansiedad que se experimentan en la sesión y se establecen pautas de avance acordadas por ambos, algo que viene ocurriendo en el desarrollo de las terapias de tercera generación, como la terapia de aceptación y compromiso.

Si abordamos el problema del trastorno obsesivo compulsivo desde la terapia Gestalt, el proceso será ligeramente diferente, ya que se percibe el trastorno como un desplazamiento, de manera que la obsesión y la compulsión son dos recursos a los que la persona se puede enfrentar, y se convierten en una tapadera del problema real, el que la persona no puede enfrentar.

Así pues, el foco se sitúa en el ritual de obsesiones y compulsiones, pero la función del terapeuta sería localizar cuál es el verdadero foco de sufrimiento, de manera que se pondría fin al ciclo obsesivo-compulsivo.

Es importante que, al margen de la corriente de terapia con la que nos sintamos más cómodos como profesionales, tengamos conocimiento de técnicas que se aplican con éxito desde otras corrientes, porque nuestra función principal como psicólogos en Valencia es ser herramientas plásticas. Es decir, ser capaces de amoldar nuestras capacidades, habilidades y conocimientos a las demandas de cada paciente.

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